viernes, 19 de junio de 2020

Cuento: Promoción 1962 Lesmes William Cornejo Tejada


COLEGIO NACIONAL DE LA INDEPENDENCIA AMERICANA


Promoción 1962

Autor Lesmes William Cornejo Tejada

UNA SEMBLANZA DE ¡CHIVILIN¡

Corrria el ano de 1962 y me encontraba culminando mi secundaria en nuestro Glorioso Colegio Nacional de la Independencia Americana, perteneciente a la Promoción ALFENIQUES POR SIEMPRE, que ha dejado gratos recuerdos, especialmente deportivos y, que hoy, tras 58 anos sigue obteniendo triunfos que nos enorgullecen a todos sus integrantes.

Sin embargo, esta promoción pudo haber sido protagonista de una desgracia muy grande, que afectado a 18 familias arequipeñas,  cuando sus hijos participaron en el tradicional viaje de promoción alfenique que en esa oportunidad visito Puno y Cusco con 40 de sus integrantes, si mal no recuerdo, y uno de ellos fue el suscrito, y que a la postre representamos a todos los alumnos de la Promoción, por decisión de la Dirección del Plantel, como Presidente del Club de Periodismo Juventud Independiente Católica JIC, asi como los Presidentes de los otros 2 Clubs de Periodismo,  El Alfenique y La Antorcha. Actividad para Lo cual la JIC contribuyo con algunas actividades para la recolección de fondos que cubrieran los gastos promocionales
.
Al mando de este  grupo fue enviado nuestro profesor Roberto Velásque Zea. A quien con el debido respeto,  era conocido por todos los alumnos como zapatón y que era muy estimado por  nosotros y lo acompanó el Auxiliar de Educacion Miguel Cáceres. *hago la atingencia  que para mi el es Miguel, pero hay companeros que me dicen  es Felipe, pero para no equivocarnos se trata del Auxiliar conocido como Chivilín  que Ademas era un destacado pesista Arequipeno  y una excelente persona con los alumnos y además sumamente responsable.

Pero su bonhomía no solo quedo en esta apreciaciones, sino que lo demostró actuando con sapiencia, responsabilidad y plena conciencia de su función y por sobre todo con su actuar totalmente amical con todos los alumnos  y eso sí, actuando siempre con sapiencia y sumamente respetuoso.

Vamos a los hechos

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Nuestro viaje lo iniciamos en la Estación de Ferrocarriles del Sur en Arequipa y todo el viaje fue un verdadero jolgorio, fuimos cantando, haciendo bromas entre nosotros hasta que el sueno nos sorprendió y uno a uno fuimos cayendo en un profundo sopor hasta que despertamos en plena ví férrea y como a las 7 de la mañana, y continuamos con ello chucu chucu del tren como hasta las 5 de la tarde en que llegamos a Puno. Todos felices del viaje, habíamos conocido una serie de pueblitos a cual más bonitos, diferentes construcciones, tipos de comida, ropajes, extraños, etc.

Apenas llegamos, seguramente por coordinaciones hechas nos trasladamos hasta el local del tradicional Colegio de San Carlos de Puno, donde nos esperaba un aula  vacía, total, nos acomodaríamos como sea, esperando el nuevo día, y es asi como buscamos cartones y esteras e hicimos nuestras camas y tras comer algo, a dormir señores, pensando en la visita que íbamos a hacer al dia siguiente a Los Uros, en el Lago Titicaca.

Tras levantarnos y asearnos nos fuimos al Puerto del Lago Titicaca y el profesor y el auxiliar comenzaron a buscar la lancha o lanchón en que íbamos a viajar a visitar a Los Uros y tras unos momentos retornaron y nos dijeron que en media hora partiríamos, pero para ello había que formar dos grupos de 18 alumnos, los cuales conformaron de inmediato. A mi me tocó este grupo y estaba feliz por cuanto pronto estaríamos iniciando nuestra aventura en El Lago Sagrado.

Al momento de abordar el lanchón que tenía un nombre premonitorio, pues decía El Cascarón  y fue precisamente Chivilin,  que estaba a cargo de nosotros, quien nos hizo una explicación histórico geográfica de donde estábamos y que de allí salió Manco Capac y Mama Ocllo para fundar el Imperio Incaico. Durante la travesía nos hizo ver la belleza del Lago y la distribución de los pueblitos que se iban sucediendo en nuestra vista a ambos lados del Lago  y que los pueblos que veíamos a la derecha todos hablaban el Quechua y los de la izquierda el Aymara  y asi nmos fue dando una serie de conocimientos que nos recordaba las clases de nuestros profesores de Historia.

Estariamos navegando unas dos a tres horas  cuando comenzamos  a sentir que el motor hacia unos ruidos raros y nos pusimos sobre alerta, nuestro auxiliar Chivilin nos comenzó a tranquilizar y yo que estaba a su lado o cerca de él, me llamó y me dijo que llame a todos y nos juntemos en el centro del lanchon lo cual hice inmediatamente y tras estar todos reunidos vino Chivilin y nos dijo, muchachos, parece que hay un inconveniente con el motor de nuestra nave , pero no se preocupen  ya vendrán a ayudarnos así que sigan disfrutando del viaje y se dirigió de inmediato donde el piloto.


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Yo, un poco preocupado por lo que dijo segui tras suyo donde el piloto y  le preguntó si ya se había comunicado con Tierra para informar esto y le dijo que todavía no por que la radio de la nave la estaban arreglando y no había forma de hacerlo y solo había que esperar que pase otra nave para que preste la radio o ellos avisen al regresar a Puerto para que nos rescaten, ante lo cual muy molesto loe dijo un par de groserías al piloto por tan tremendo descuido e irresposabilidad y se vino a conversar con nosotros diciéndonos siempre que no perdamos la calma y sigamos tranquilos nuestro viaje.

Eran ya como las 4 de la tarde cuando el viento comenzó a arreciar y el Cascaron como presa fácil era empujando por el, viento donde nadie sabía, hasta que de pronto vimos unos enormes totorales que emergían de  las profundidades del Lago y Chivilín nos dijo que en grupos nos agarrramos de ellos para detener la nave lo mas que podamos, lo cual hicimos durante una hora aproximádamente hasta que los brazos nos dolían terriblemente. La mayoría estábamos con una chompita o una casaca y el frio que hacia en el Lago era terrible y la situación se ponía muy difícil y ya el miedo comenzó a hacer efecto entre nosotros .

Al ver esto Chivilín nos llamo para ingresar a un compartimiento que había en la parte delantera del lanchón y ahí nos acurrucamos pegados el uno al otro y sentados en el sueloa la par que Chivilín nos hablaba pidiéndonos estar tranquilos  y que al ver que no volvíamos seguramente iban a enviar a otros  lanchones para que nos socorran.

Dicho esto Chivilín nos pidió nos juntaramos mas y  el se puso junto a nosotros y nos hizo cantar el Himno del Colegio lo cual hicimos a toda voz y nuestro Himno levantó Al máximo nuestro espíritu, haciendo retumbar al Titicaca,  e introduciendo en nuestros cuerpos llamas der solidaridad que nos dieron el fuego suficiente para exalta nuestros cuerpos y unirnos en la adversidad .  De pronto CXhivilín se paro ante nosotros y con voz estentórea dijo a todo pulmón < O A X 6 Z  TRANSMITE RADIO CALZETA DESDE LA CONCHA DE SU MADRE DEL LAGO TITICACA>  y comenzo con una seguidilla de chistes que a todos nos h y hizo olvidar el problema y acordarnos de muchos chistes y el tiempo fue pasando……y pasando…     

Serían mas o menos la 1 de la mañana cuando a lo lejos sentimos el ruido de un motor y todos a la vez nos levantamos y subimos al lanchón y pudimos divisar a lo lejos una luz, al parecer potente y nos pusimos a gritar  aquiiiii, aquiii, aquiiiii, hasta wque nuestra voz ya no mdaba. Chivilín parado en no se que, agitaba un trapo para que nos vieran, todos desesperados y al cabo de aproximadamente unos 5 minutos la luz se puso cercana y logramos divisar que era un pequeno bote que venía con 2 personas y que nos estaban buscando  .

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El conductor del bote nos dijo que nos estaban buscando desde la tarde y que por fin nos habían encontrado y que teníamos que subir al bote hasta 12 personas y que el resto debía esperar su regreso a lo que Chivilín dijo que de ninguna manera, que nos vamos todos o todos nos quedamos, salimos juntos y juntos regresamos y si nuestro destino es la muerte todos nos morimos juntos

Tras esta dura y fuerte conversación todos nos alistamos y la nave que solo podía llevar 12 personas tuvo que transportar a 19, con el compromiso que todos los que estabamos a bordo teniamos que ir sacando el agua que entraba a la nave, con nuestros propios zapatos hasta llegar a puerto. Para esto serían ya las 2 de la ma;ana cuando a la distancia podiamos divisar algo que parecía Tierra y no nos  equivocamos, era la Isla Esteve y hacia allí nos dirigimos.

Cuando llegamos a tierra chivilin nos dijo que esperaramos mientras el iba a hablar  con el piloto con que salimos del Puerto y dijo que sacara gasolina del bote que nos rescató y con el combustible en su mano bajamos a tierra donde tras caminar unos pasos nos encontramos con un árbol al que Chivilín tiro el combustible y acto seguido le prendió fuego  y en tremendas llamaradas nuestros cuerpos, casi congelados, nos calentamos y retomamos valor.

Tras adentarnos un poco en la Isla vimos una pequeña choza y hasta allí nos dirigimos y cuando llegamos a ella. Chivilin grito fuerte SENORA SENORA… Saliendo una mujercita a la que Chivilín le hablo explicándole la aventura que habíamos sufrido y le pidió que nos convidara algo de comer, pues teníamos como 20 horas que no probábamos nada de alimento ni agua, pero la se;ora dijo que no tenia nada que cada dia tenían que conseguir algo para sus alimentos. Ante esta respuesta Chivilin pensó un rato y le dijo, mira mamachas, ayudanos y yo te voy a ensenar a hacer una sopa de piedras y la pobre mujer le contesto a ver ensename pues y6  Chivilin se froto las manos, había eganado con su estucia a la mujercita.

Ni corto ni perezozo nos envio a algunos de nosotros a traer umas cuantas piedras redonditas y asi lo hicimos. Mientras tanto Chivilín le pidió a la mujercita una ollita de barro en tanto que el consiguió con otros alumnos traer lena , y prender el fuego y asl llegar con las piedras la ollita estaba ya sobre la lena y le pidió a la señor+a unas cuantas papitas, después algunas verduritas y finalmente le dijo si tenía un pedacito de carnes y asi, tras hervir las piedras con todo lo que había pedido a  la senora estaba lista la más sabrosa sopa de piedras que haya comido en mi vida y que la mujercita también se la comio con su marido. Para nosotros fue una satisfacción enorme poner en nuestros estómagos algo caliente.

Asi se nos pasó la noche y cuando el  en el horizonte con una magnifica vista del Lago Titicaca   estaba ya saliendo el Sol, nos levantamos, agradeciendo a la senora su atención y nos dirigimos al pequeno bote y salimos hacia el Puerto, muy despacio, por la pesada carga que llevaba y nos dirigimos al muelle, donde al llegar, grata fue nuestra sorpresa, una multitud de gente nos esperaba,   y nos daba vivas por nuestro retorno, pues ellos ya nos dieron por muertos, pero les quedaba la esperanza de un milagro y ese milagro se produjo y para ello que cada uno de nosotros tenga en el muelle lista una ambulancia y una cama en el Hospital, acto que Zapaton, Chivilin  y nuestros companeros agradecieron a   las autoridades puneñas.

Este es un relato verdadero que nos tocó vivir y a nuestros padres que parados en la puerta de nuestro plantel esperaban noticias de nosotros en medio del llanto por nla posible pérdida de sus hijos, quienes por obra y misericordia de Diios y la actitud de un hombre verdadero que nos preservo en nuestro, sano juicio, daño tranquilidad a todo un pueblo que sufrió por nosotros, a nuestros co9mpa;eros que nos esperaron en Puerto y a nuestros padres que derramaron muchas lágrimasmas para saber si vivíamos o ya no volveriamos.

Gr5acias pueblo de Puno, gracias compa;eros y muchas gracias a Zapateón, nuestro profesor, a Chivilin, nuestro auxiliar y mas amigo y gracias a nuest5ros estoicos padres que nunca perdieron la posibilidad de nuestro reetorno

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