COLEGIO NACIONAL DE LA
INDEPENDENCIA AMERICANA
Promoción 1962
Autor Lesmes William Cornejo
Tejada
UNA SEMBLANZA DE ¡CHIVILIN¡
Corrria el ano de 1962 y me
encontraba culminando mi secundaria en nuestro Glorioso Colegio Nacional de la
Independencia Americana, perteneciente a la Promoción ALFENIQUES POR SIEMPRE,
que ha dejado gratos recuerdos, especialmente deportivos y, que hoy, tras 58 anos
sigue obteniendo triunfos que nos enorgullecen a todos sus integrantes.
Sin embargo, esta promoción pudo
haber sido protagonista de una desgracia muy grande, que afectado a 18 familias
arequipeñas, cuando sus hijos
participaron en el tradicional viaje de promoción alfenique que en esa
oportunidad visito Puno y Cusco con 40 de sus integrantes, si mal no recuerdo,
y uno de ellos fue el suscrito, y que a la postre representamos a todos los
alumnos de la Promoción, por decisión de la Dirección del Plantel, como
Presidente del Club de Periodismo Juventud Independiente Católica JIC, asi como
los Presidentes de los otros 2 Clubs de Periodismo, El Alfenique y La Antorcha. Actividad para Lo
cual la JIC contribuyo con algunas actividades para la recolección de fondos
que cubrieran los gastos promocionales
.
Al mando de este grupo fue enviado nuestro profesor Roberto
Velásque Zea. A quien con el debido respeto,
era conocido por todos los alumnos como zapatón y que era muy estimado
por nosotros y lo acompanó el Auxiliar
de Educacion Miguel Cáceres. *hago la atingencia que para mi el es Miguel, pero hay companeros
que me dicen es Felipe, pero para no
equivocarnos se trata del Auxiliar conocido como Chivilín que Ademas era un destacado pesista Arequipeno
y una excelente persona con los alumnos
y además sumamente responsable.
Pero su bonhomía no solo quedo en
esta apreciaciones, sino que lo demostró actuando con sapiencia,
responsabilidad y plena conciencia de su función y por sobre todo con su actuar
totalmente amical con todos los alumnos
y eso sí, actuando siempre con sapiencia y sumamente respetuoso.
Vamos a los hechos
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Nuestro viaje lo iniciamos en la
Estación de Ferrocarriles del Sur en Arequipa y todo el viaje fue un verdadero
jolgorio, fuimos cantando, haciendo bromas entre nosotros hasta que el sueno nos
sorprendió y uno a uno fuimos cayendo en un profundo sopor hasta que despertamos
en plena ví férrea y como a las 7 de la mañana, y continuamos con ello chucu
chucu del tren como hasta las 5 de la tarde en que llegamos a Puno. Todos
felices del viaje, habíamos conocido una serie de pueblitos a cual más bonitos,
diferentes construcciones, tipos de comida, ropajes, extraños, etc.
Apenas llegamos, seguramente por
coordinaciones hechas nos trasladamos hasta el local del tradicional Colegio de
San Carlos de Puno, donde nos esperaba un aula
vacía, total, nos acomodaríamos como sea, esperando el nuevo día, y es asi
como buscamos cartones y esteras e hicimos nuestras camas y tras comer algo, a
dormir señores, pensando en la visita que íbamos a hacer al dia siguiente a Los
Uros, en el Lago Titicaca.
Tras levantarnos y asearnos nos
fuimos al Puerto del Lago Titicaca y el profesor y el auxiliar comenzaron a
buscar la lancha o lanchón en que íbamos a viajar a visitar a Los Uros y tras
unos momentos retornaron y nos dijeron que en media hora partiríamos, pero para
ello había que formar dos grupos de 18 alumnos, los cuales conformaron de
inmediato. A mi me tocó este grupo y estaba feliz por cuanto pronto estaríamos iniciando
nuestra aventura en El Lago Sagrado.
Al momento de abordar el lanchón
que tenía un nombre premonitorio, pues decía El Cascarón y fue precisamente Chivilin, que estaba a cargo de nosotros, quien nos
hizo una explicación histórico geográfica de donde estábamos y que de allí
salió Manco Capac y Mama Ocllo para fundar el Imperio Incaico. Durante la
travesía nos hizo ver la belleza del Lago y la distribución de los pueblitos
que se iban sucediendo en nuestra vista a ambos lados del Lago y que los pueblos que veíamos a la derecha
todos hablaban el Quechua y los de la izquierda el Aymara y asi nmos fue dando una serie de
conocimientos que nos recordaba las clases de nuestros profesores de Historia.
Estariamos navegando unas dos a
tres horas cuando comenzamos a sentir que el motor hacia unos ruidos raros
y nos pusimos sobre alerta, nuestro auxiliar Chivilin nos comenzó a tranquilizar
y yo que estaba a su lado o cerca de él, me llamó y me dijo que llame a todos y
nos juntemos en el centro del lanchon lo cual hice inmediatamente y tras estar
todos reunidos vino Chivilin y nos dijo, muchachos, parece que hay un
inconveniente con el motor de nuestra nave , pero no se preocupen ya vendrán a ayudarnos así que sigan
disfrutando del viaje y se dirigió de inmediato donde el piloto.
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Yo, un poco preocupado por lo que
dijo segui tras suyo donde el piloto y
le preguntó si ya se había comunicado con Tierra para informar esto y le
dijo que todavía no por que la radio de la nave la estaban arreglando y no
había forma de hacerlo y solo había que esperar que pase otra nave para que
preste la radio o ellos avisen al regresar a Puerto para que nos rescaten, ante
lo cual muy molesto loe dijo un par de groserías al piloto por tan tremendo
descuido e irresposabilidad y se vino a conversar con nosotros diciéndonos siempre
que no perdamos la calma y sigamos tranquilos nuestro viaje.
Eran ya como las 4 de la tarde
cuando el viento comenzó a arreciar y el Cascaron como presa fácil era
empujando por el, viento donde nadie sabía, hasta que de pronto vimos unos
enormes totorales que emergían de las
profundidades del Lago y Chivilín nos dijo que en grupos nos agarrramos de
ellos para detener la nave lo mas que podamos, lo cual hicimos durante una hora
aproximádamente hasta que los brazos nos dolían terriblemente. La mayoría
estábamos con una chompita o una casaca y el frio que hacia en el Lago era
terrible y la situación se ponía muy difícil y ya el miedo comenzó a hacer
efecto entre nosotros .
Al ver esto Chivilín nos llamo
para ingresar a un compartimiento que había en la parte delantera del lanchón y
ahí nos acurrucamos pegados el uno al otro y sentados en el sueloa la par que
Chivilín nos hablaba pidiéndonos estar tranquilos y que al ver que no volvíamos seguramente
iban a enviar a otros lanchones para que
nos socorran.
Dicho esto Chivilín nos pidió nos
juntaramos mas y el se puso junto a
nosotros y nos hizo cantar el Himno del Colegio lo cual hicimos a toda voz y
nuestro Himno levantó Al máximo nuestro espíritu, haciendo retumbar al Titicaca, e introduciendo en nuestros cuerpos llamas
der solidaridad que nos dieron el fuego suficiente para exalta nuestros cuerpos
y unirnos en la adversidad . De pronto
CXhivilín se paro ante nosotros y con voz estentórea dijo a todo pulmón < O
A X 6 Z TRANSMITE RADIO CALZETA DESDE LA
CONCHA DE SU MADRE DEL LAGO TITICACA>
y comenzo con una seguidilla de chistes que a todos nos h y hizo olvidar
el problema y acordarnos de muchos chistes y el tiempo fue pasando……y pasando…
Serían mas o menos la 1 de la
mañana cuando a lo lejos sentimos el ruido de un motor y todos a la vez nos
levantamos y subimos al lanchón y pudimos divisar a lo lejos una luz, al
parecer potente y nos pusimos a gritar aquiiiii, aquiii, aquiiiii, hasta wque nuestra
voz ya no mdaba. Chivilín parado en no se que, agitaba un trapo para que nos
vieran, todos desesperados y al cabo de aproximadamente unos 5 minutos la luz
se puso cercana y logramos divisar que era un pequeno bote que venía con 2
personas y que nos estaban buscando .
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El conductor del bote nos dijo
que nos estaban buscando desde la tarde y que por fin nos habían encontrado y
que teníamos que subir al bote hasta 12 personas y que el resto debía esperar
su regreso a lo que Chivilín dijo que de ninguna manera, que nos vamos todos o
todos nos quedamos, salimos juntos y juntos regresamos y si nuestro destino es
la muerte todos nos morimos juntos
Tras esta dura y fuerte
conversación todos nos alistamos y la nave que solo podía llevar 12 personas
tuvo que transportar a 19, con el compromiso que todos los que estabamos a
bordo teniamos que ir sacando el agua que entraba a la nave, con nuestros
propios zapatos hasta llegar a puerto. Para esto serían ya las 2 de la ma;ana cuando
a la distancia podiamos divisar algo que parecía Tierra y no nos equivocamos, era la Isla Esteve y hacia allí
nos dirigimos.
Cuando llegamos a tierra chivilin
nos dijo que esperaramos mientras el iba a hablar con el piloto con que salimos del Puerto y dijo
que sacara gasolina del bote que nos rescató y con el combustible en su mano
bajamos a tierra donde tras caminar unos pasos nos encontramos con un árbol al
que Chivilín tiro el combustible y acto seguido le prendió fuego y en tremendas llamaradas nuestros cuerpos,
casi congelados, nos calentamos y retomamos valor.
Tras adentarnos un poco en la
Isla vimos una pequeña choza y hasta allí nos dirigimos y cuando llegamos a
ella. Chivilin grito fuerte SENORA SENORA… Saliendo una mujercita a la que
Chivilín le hablo explicándole la aventura que habíamos sufrido y le pidió que
nos convidara algo de comer, pues teníamos como 20 horas que no probábamos nada
de alimento ni agua, pero la se;ora dijo que no tenia nada que cada dia tenían
que conseguir algo para sus alimentos. Ante esta respuesta Chivilin pensó un
rato y le dijo, mira mamachas, ayudanos y yo te voy a ensenar a hacer una sopa
de piedras y la pobre mujer le contesto a ver ensename pues y6 Chivilin se froto las manos, había eganado
con su estucia a la mujercita.
Ni corto ni perezozo nos envio a
algunos de nosotros a traer umas cuantas piedras redonditas y asi lo hicimos.
Mientras tanto Chivilín le pidió a la mujercita una ollita de barro en tanto
que el consiguió con otros alumnos traer lena , y prender el fuego y asl llegar
con las piedras la ollita estaba ya sobre la lena y le pidió a la señor+a unas
cuantas papitas, después algunas verduritas y finalmente le dijo si tenía un
pedacito de carnes y asi, tras hervir las piedras con todo lo que había pedido
a la senora estaba lista la más sabrosa
sopa de piedras que haya comido en mi vida y que la mujercita también se la
comio con su marido. Para nosotros fue una satisfacción enorme poner en
nuestros estómagos algo caliente.
Asi se nos pasó la noche y cuando
el en el horizonte con una magnifica
vista del Lago Titicaca estaba ya
saliendo el Sol, nos levantamos, agradeciendo a la senora su atención y nos
dirigimos al pequeno bote y salimos hacia el Puerto, muy despacio, por la
pesada carga que llevaba y nos dirigimos al muelle, donde al llegar, grata fue
nuestra sorpresa, una multitud de gente nos esperaba, y nos
daba vivas por nuestro retorno, pues ellos ya nos dieron por muertos, pero les
quedaba la esperanza de un milagro y ese milagro se produjo y para ello que
cada uno de nosotros tenga en el muelle lista una ambulancia y una cama en el
Hospital, acto que Zapaton, Chivilin y
nuestros companeros agradecieron a las
autoridades puneñas.
Este es un relato verdadero que
nos tocó vivir y a nuestros padres que parados en la puerta de nuestro plantel
esperaban noticias de nosotros en medio del llanto por nla posible pérdida de
sus hijos, quienes por obra y misericordia de Diios y la actitud de un hombre
verdadero que nos preservo en nuestro, sano juicio, daño tranquilidad a todo un
pueblo que sufrió por nosotros, a nuestros co9mpa;eros que nos esperaron en
Puerto y a nuestros padres que derramaron muchas lágrimasmas para saber si
vivíamos o ya no volveriamos.
Gr5acias pueblo de Puno, gracias
compa;eros y muchas gracias a Zapateón, nuestro profesor, a Chivilin, nuestro
auxiliar y mas amigo y gracias a nuest5ros estoicos padres que nunca perdieron
la posibilidad de nuestro reetorno
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